domingo, 28 de agosto de 2011


Tras pasar unos días un tanto complicados debido a mi capacidad paranormal de pillar una o dos veces al mes amigdalitis, vuelvo a empezar a recuperarme.
Un par de días sin hacer nada me bastan para volver a sentirme como nuevo. El principal problema es que cuando esto sucede (y siempre es así) es en época de exámenes. Aunque realmente no se si es un inconveniente, porque es una causa más que real para excusarme a la hora de recibir los resultados negativos.
En fin...

Bueno lo dicho, ya me vuelvo a encontrar bien, y aquí me encuentro entre ejercicio y ejercicio, con unas ganas tremendas de que pasen estas fechas para poder realizar todos aquellos planes que tengo en mente. Un  breve resumen de ellos podría ser 95% fiesta, y un 5% que lo podríamos catalogar dentro de: otros.

Espero fielmente que el fin de estos exámenes suponga un punto y aparte en mi vida, como comente en la entrada anterior. Desde entonces la verdad que he conseguido cambiar bastantes cosas, e ir encaminando un poco mi vida hacia donde quiero. 

A partir de ahora no voy a hacer de un grano de arena un mundo, no voy a sufrir por no conseguir todo aquello que pretendo, porque me causa sufrimiento, y porque la gran mayoría de las veces una vez lo tengo, no lo necesito, le doy un mal uso, o incluso le hago daño.

Ya es hora de ser yo, ser como siempre he sido, no tener miedo a nada ni a nadie, mostrarme tal y como soy, sin dilaciones. Por que se que solo así soy feliz, solo así he hecho feliz a los demás, y porque solo así soy capaz de vivir libre y en paz.


domingo, 14 de agosto de 2011





























¿Y ahora qué? Caprichoso, abusivo, impulsivo, abrasivo...
Hasta hace poco siempre había dado todo de mi mismo desde el primer día, y esta vez no me han dejado.

¿Decepcionado?

Mucho, por no haber podido ser yo, por no haber querido ser yo, y por ser como soy. 
No estoy acostumbrado a no conseguir lo que persigo, y esta vez al parecer ha sido así. Estoy desconcertado y apabullado, incapaz de pensar en otra cosa y triste, por pensar que todo podía haber sido de otra manera.

¿Es mucho pedir?

Vivir el día a día, desear agotar cada minuto, disfrutar de su simple presencia, despertar una sonrisa, sentirse deseado, robar un beso, un solo beso...
Continua, y todo pasa por que tiene que pasar, y aunque sea duro, o no venga en el mejor momento, de todo se aprende.

Nadie dijo que iba a ser facil.


martes, 2 de agosto de 2011















La pregunta es ¿Por qué?, ¿por qué siempre me pasa lo mismo?, la verdad es que no lo sé, pero tengo esa innata capacidad de cuando por fin decido centrarme en mis estudios encontrar alguna distracción que los entorpezca. El problema viene cuando la distracción no es una simple serie que te engancha, o el apetito voraz que se desata continuamente. El problema es que la torpe distracción haga uso mayoritario de tu mente, aturdiéndola de dudas y diversos pensamientos, impidiendo centrar la atención en lo que realmente deberías.

Me encuentro en un punto bastante complicado, me gustaría poder hacer las dos cosas, cada una a su debido tiempo, y creo que seria posible. Pero sin embargo, la torpe distracción no trabaja como una serie, que sabes que siempre que quieras la tienes ahí para entretenerte, o como la comida, para comértela. Me deja con una incertidumbre que me desvela por las noches y me inquieta por las mañanas.

Al fin de todo espero que todo salga bien, tanto los estudios como lo otro. 
Aunque eso sí, prefiero una antes que la otra.