martes, 2 de agosto de 2011















La pregunta es ¿Por qué?, ¿por qué siempre me pasa lo mismo?, la verdad es que no lo sé, pero tengo esa innata capacidad de cuando por fin decido centrarme en mis estudios encontrar alguna distracción que los entorpezca. El problema viene cuando la distracción no es una simple serie que te engancha, o el apetito voraz que se desata continuamente. El problema es que la torpe distracción haga uso mayoritario de tu mente, aturdiéndola de dudas y diversos pensamientos, impidiendo centrar la atención en lo que realmente deberías.

Me encuentro en un punto bastante complicado, me gustaría poder hacer las dos cosas, cada una a su debido tiempo, y creo que seria posible. Pero sin embargo, la torpe distracción no trabaja como una serie, que sabes que siempre que quieras la tienes ahí para entretenerte, o como la comida, para comértela. Me deja con una incertidumbre que me desvela por las noches y me inquieta por las mañanas.

Al fin de todo espero que todo salga bien, tanto los estudios como lo otro. 
Aunque eso sí, prefiero una antes que la otra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario