miércoles, 2 de noviembre de 2011


Apenas acaban de pasar las seis de la tarde cuando he decidido ponerme a escribir esto.
Me he levantado a las 9:30 am, como cualquier otro día e intentado estudiar un poco, para las 13:00pm ya estaba comiendo. Seguidamente he ido al gimnasio, y a las 16:00 ya estaba en casa. No he terminado ni dos ejercicios, me veo incapaz de hacerlos, estoy súper desganado. Pero el colmo ha sido mirar por la ventana, sentirme reventado, con ganas de tirar directito pa´ la cama, y cual ha sido mi condena que al mirar el reloj he observado que apenas eran las 18:00pm, horror, muerte, asco...

PUTO EXÁMEN el del viernes, no voy a aprobar nunca esa asignatura!
PUTA PUTA PUTA
Solo espero que el dolor corporal que me invade en este momento sea solo cansancio y de que me haya pasado en el gimnasio.

Ya que estoy aprovecho para descargar mi ira, tenía en mente escribir algo sobre ese tipo de gente que juega con los sentimientos, con la gente, y no es consciente de ello, o si lo es, no se puede ser peor persona.

En verano, conocí a una persona, de la que ya comente algo anteriormente. En su momento me vino de perlas, porque yo estaba de exámenes y necesitaba cualquier distracción.Y él era la forma de evasión del estudio perfecta. Fue algo muy corto, pero no se... Yo, acostumbrado a mantener relaciones "largas" no fui capaz de concebir la forma que tuvo de llevar, o de no llevar, la "relación".

¿Por qué me hizo creer que yo le interesaba?
¿Para qué me engaño diciendo que me iba a dedicar más tiempo?
¿Por qué me hizo sentir querido, apreciado?
¿Qué motivos tuvo para comportarse así?

Desapareció, dejo de hacerme caso. No me prestaba ningún tipo de atención. 
Pero lo peor es que me hizo creer que era por causa del trabajo, que andaba muy liado, pero que estaba tratando de encontrar la forma de vernos. Y yo como un tonto me lo creí.
El contacto empezó a ser el mínimo, pero yo lo seguía teniendo en la cabeza.

Un día por fin, vía facebook, hable con el, después de que hubiera pasado de mí vía whatsapp.
Le pregunte como siempre que qué pasaba. Me dijo que no se había enterado, etc. Vamos otra torpe excusa. 

Hasta aquí todo puede tener algo de lógica ¿no?
Yo podría ser un pesado que no le dejaba vivir. Cosa que tampoco considero que fuera así.

Pero aquí viene la falta de tacto, la dureza de un silencio, la poca madurez con la que afrontar un problema, la forma de dejar claro que eres incapaz de hacerle frente a las cosas, de que eres irracional y hasta insensible, de que te será muy difícil encontrar a alguien que te aprecie, de que el amor propio es muy importante, pero que un exceso de él te puede llevar al fracaso.

En fín, yo, aceptando la realidad, le pregunte que qué era lo que pasaba. 

"Bueno, bueno... pero de verdad,
si te rayo prefiero que me lo digas a que por
quedar bien te calles"

Y SE CALLO...

Y vamos, me costo, porque cuando más difícil veo algo que de verdad deseo conseguir, más insistencia le pone mi pobre cabecita. 

Y desgraciadamente este lunes salía de un local, cuando eché la vista atrás y lo divise.
En el mismo instante en qué lo percibi, volvi a girar la cabeza, despotrique por ese momento,
porque me tuviera que haber jodido el fin de una noche.

Pero ahí se quedo, impune, impasivo, sin haberme visto, como si no existiera, igual que los sentimientos que ha partir de hoy, ya no tengo sobre él.

= [






No hay comentarios:

Publicar un comentario